martes, agosto 05, 2025

UN PEQUEÑO EMPUJÓN


 

UN PEQUEÑO EMPUJÓN

El impulso que necesitas  para tomar mejores decisiones sobre salud, dinero y felicidad


"Si queremos que la gente tome mejores decisiones, dejemos de asumir que son como Spock, y empecemos a tratarlos como realmente son: humanos."
                                                                                                                  Richard H. Thaler

Richard Thaler, premio Nobel de Economía, y Cass Sunstein, especialista en Derecho Constitucional y políticas públicas, se unen en Nudge para ofrecer una obra que es mucho más que un manual de comportamiento humano: es una propuesta para rediseñar los entornos de decisión en favor del bienestar colectivo. El valor del libro no reside solo en su contenido, sino en el ejemplo que da su forma: la conjunción transdisciplinaria entre economía, psicología y derecho como modo de pensar y actuar sobre lo humano.

Una de las nociones centrales del libro es la de “arquitectura de las decisiones”, entendida como el arte de organizar el contexto en el que las personas eligen. Los autores muestran cómo, si se diseñan bien esos entornos, se pueden reducir errores sistemáticos en nuestras elecciones sin recurrir a la coerción.

Dicen: si ya sabemos cómo y cuándo la gente toma decisiones "irracionales" (pero predecibles), ¿por qué no usar ese conocimiento para ayudarla a decidir mejor? De ahí surge la idea del empujoncito (nudge): no prohíbo ni impongo, pero sí diseño el entorno de decisiones para que el comportamiento más beneficioso sea más fácil o probable.

Por ejemplo: Si el default (predeterminado) en un formulario es “donar órganos”, la tasa de donación aumenta. No se obliga a nadie. Pero se aprovecha  del sesgo natural, el status quo bias. En otras palabras, se puede influir sin imponer. A esta forma sutil de intervención la llaman nudge, un pequeño empujón.

Es la fórmula mínima para recordarlo: el estado inicial predeterminado influye en la decisión sin imponerla.

Descripción: Resultado de imagen para dos mesas de shepard

 

Para ilustrar como funcionamos como seres falibles, Thaler y Sunstein recuperan el famoso ejemplo visual de las mesas de Roger Shepard. A simple vista, una parece más larga que la otra. Sin embargo, son idénticas. Incluso después de haberlo comprobado, la ilusión persiste. La percepción, dominada por mecanismos automáticos, se impone al conocimiento. Este fenómeno visual condensa una idea más profunda: saber no siempre corrige; muchas veces, seguimos viendo o decidiendo como antes, aunque sepamos que nos equivocamos.

Esta es una de las grandes contribuciones de la psicología cognitiva al análisis de la conducta. Gracias a los trabajos pioneros de Daniel Kahneman y Amos Tversky, hoy sabemos que muchas de nuestras decisiones se rigen por heurísticas —reglas mentales simples y eficientes— que nos ayudan a movernos en contextos de incertidumbre. Pero estas mismas reglas nos exponen a sesgos sistemáticos: errores predecibles que no surgen del azar, sino de la manera en que funciona nuestra mente. Comprender esto permite no solo describir cómo elegimos, sino diseñar estrategias para mejorar esas elecciones.

Thaler propone una clasificación provocadora: los Econos frente a los Humanos. Los Econos son los agentes ideales de la teoría económica clásica: racionales, consistentes, maximizadores de utilidad, con preferencias estables. Los Humanos, en cambio, somos inconsistentes, influenciables, limitados por la información disponible, y muchas veces motivados por la generosidad, la emoción o la costumbre. La economía conductual surge, precisamente, del esfuerzo por estudiar al ser humano real y no al agente idealizado.

Aquí aparece la propuesta ética y política más controvertida del libro: el “paternalismo libertario”. Esta idea intenta tender un puente entre dos posiciones aparentemente irreconciliables: la defensa de la libertad individual, propia del liberalismo clásico, y la intervención del Estado o de las instituciones para proteger a las personas de sus propios errores. El paternalismo libertario no obliga ni prohíbe; empuja sin imponer, ofreciendo opciones más beneficiosas como por defecto, sin eliminar la posibilidad de elegir otra cosa. Por ejemplo, inscribir automáticamente a los empleados en un plan de ahorro jubilatorio, permitiendo que se salgan si lo desean.

Ahora bien, esta propuesta no está exenta de críticas. Algunos libertarios extremos sostienen que todo intento de influir en las decisiones individuales, incluso bajo formas suaves como los nudges, pone en riesgo la autonomía. Para ellos, el único rol legítimo de las instituciones sería garantizar que la información esté disponible para una elección libre e informada, sin diseñar entornos que inclinen la balanza. Thaler y Sunstein, sin embargo, responden con una verdad incómoda: toda arquitectura de decisión influye, incluso si no se lo propone. La omisión también es una forma de acción.

Otro tema de fondo es el de la redistribución. Lejos de considerarla siempre ilegítima, los autores sostienen que las sociedades deben encontrar equilibrios entre proteger a los más vulnerables y fomentar la iniciativa individual. La idea no es achicar el pastel, sino hacerlo más grande, y repartirlo con criterios más justos. El desafío es, entonces, ético y político: ¿cómo diseñar empujones que ayuden sin manipular? ¿Hasta dónde intervenir sin vulnerar la libertad?

Finalmente, el libro plantea una cuestión clave para la educación, la política y la vida cotidiana: ¿cuánto error es bueno? La respuesta es sencilla pero profunda: el error es útil si va acompañado de un feedback que nos enseña a decidir mejor. Ahí está el verdadero poder de un buen empujón: en ayudarnos a ser mejores sin necesidad de que lo notemos.

Porque al final, todos somos Humanos, no Econos. Y como tales, necesitamos —de vez en cuando— un pequeño empujón en la dirección correcta.

Epílogo

Humanos, no Econos Cuando a Richard Thaler le concedieron el Premio Nobel de Economía en 2017, no se apresuró a declarar una teoría ni a citar a Adam Smith. Dijo, simplemente, que pensaba gastar el dinero “de la forma más irracional posible”. Con ese gesto, tan lúdico como honesto, puso en evidencia el corazón mismo de su trabajo: no se trata de eliminar nuestra irracionalidad, sino de comprenderla y navegarla con inteligencia.

Es lo que Kahneman llama "la racionalidad de nuestra irracionalidad" , que está profundamente conectado con el enfoque de Nudge (Thaler y Sunstein). Ambos parten del mismo núcleo: los seres humanos no somos agentes perfectamente racionales como suponía la economía clásica, pero nuestras decisiones "irracionales" muchas veces tienen un patrón predecible, comprensible y, sobre todo, aprovechable.

Adenda :Una conexión entre Thaler y la red neuronal por defecto

Mientras Richard Thaler  proponía cómo el entorno puede “empujar” nuestras decisiones mediante opciones por defecto, la neurociencia estaba revelando que nuestro cerebro también tiene su estado por defecto: un modo activo incluso cuando no hacemos nada.

La llamada “red neuronal por defecto” (default mode network, DMN) es un conjunto de regiones cerebrales que se activan cuando no estamos concentrados en tareas externas. Es decir, cuando no tomamos decisiones activas. Cuando divagamos, soñamos despiertos, recordamos, proyectamos o reflexionamos sobre nosotros mismos. Este estado por defecto del cerebro no es inactividad: es actividad espontánea, automática y muchas veces inconsciente. Así como en la vida social nos rige una arquitectura de decisiones que impone defaults invisibles, en nuestra mente opera un flujo continuo de procesamiento interno —también por defecto— que moldea nuestras emociones, ideas y percepciones.

 

lunes, agosto 04, 2025

REVOLUCION COPERNICANA DE KANT

 

REVOLUCION COPERNICANA DE KANT

Revolución Copérnica

La Revolución Copernicana de Kant fue un giro radical en la forma de entender el conocimiento. En lugar de suponer que la mente se ajusta a los objetos , Kant propuso que los objetos son conocidos en tanto se ajustan a las estructuras cognitivas del sujeto. Es decir, nuestra experiencia del mundo no es un reflejo pasivo de la realidad, sino una construcción activa, determinada por formas y categorías mentales innatas.

Este planteo permitió a Kant unir dos corrientes enfrentadas: el racionalismo, que confiaba en la razón como fuente del conocimiento, y el empirismo, que enfatizaba la experiencia. Su filosofía abarca así la epistemología, la ética y la estética, estructuradas en sus tres grandes obras: la Crítica de la razón pura, la Crítica de la razón práctica y la Crítica del juicio.

 

1. Crítica de la razón pura

Se centra en la posibilidad del conocimiento. Kant se pregunta:

¿Qué podemos conocer? Solo los fenómenos, es decir, aquello que se nos presenta a través de los sentidos. El noúmeno, la "cosa en sí", queda fuera de nuestro alcance.

¿Cómo conocemos? A partir de dos elementos fundamentales:

1.      La estética trascendental, que introduce el espacio y el tiempo como formas a priori de la sensibilidad.

2.      La analítica trascendental, que detalla las categorías del entendimiento: nociones como causalidad, sustancia o cantidad que estructuran nuestra percepción.

Estas estructuras no se derivan de la experiencia: son condiciones para que la experiencia sea posible. Como decía Kant, “los pensamientos sin contenido son vacíos, las intuiciones sin conceptos son ciegas”.

 

2. Crítica de la razón práctica

Aquí Kant aborda la moral. Propone una ética deontológica, basada en el imperativo categórico:

“Obra sólo según aquella máxima por la cual puedas querer que se convierta, al mismo tiempo, en ley universal”.

La ley moral no se deduce de la experiencia ni de la utilidad: es autónoma y nace de la razón pura. El sujeto moral, capaz de actuar por deber y no sólo por inclinación, es el centro de esta crítica. La libertad, la dignidad y la universalidad del deber son sus pilares.

 

3. Crítica del juicio

Kant busca tender un puente entre los dominios anteriores: el del conocer y el del obrar. Aquí reflexiona sobre la estética y la teleología.
Se pregunta:

  • ¿Cómo juzgamos algo como bello?
  • ¿Cómo atribuimos propósito a la naturaleza?

Estos juicios no dependen de conceptos, pero tampoco son arbitrarios. Surgen de una forma de racionalidad compartida: el juicio reflexionante, Kant plantea que en el juicio estético se da una armonía libre entre imaginación y entendimiento.

 

El paradigma del Sujeto. Los Grandes Cambios. Kant | Pizarras y Pizarrones

Una arquitectura del pensamiento

Es posible estudiar y analizar sus críticas independientemente, pero él  las concibe interconectadas. Cada crítica aborda un aspecto de la experiencia y del conocimiento, juntas forman una visión completa del pensamiento kantiano.

Separarlas puede ayudar a profundizar aspectos específicos de la filosofía de Kant, considerarlas una unidad proporciona una comprensión holística de su pensamiento. La interrelación conocimiento, ética y belleza es esencial para apreciar la contribución de Kant a la filosofía. Ignorarlo es pasar por alto una parte esencial del desarrollo del pensamiento, ya que su visión fundamenta la construcción de muchas áreas del conocimiento y sigue siendo una fuente de ideas y debate

Semántica kantiana  como un mini glosario:

 

1.-A priori-transcendental: Que están en el sujeto, es la matriz de la mente del sujeto para conocer y llenar de experiencias de vida

2.-Puro: Es cuando todavía es ajena a la experiencia sensorial.

3.-Fenómeno: Lo que se procesa través de los sentidos porque hay datos empíricos sobre ello.

4.-Noúmeno: Lo que se nos escapa, la cosa en sí, la realidad subyacente que existe independientemente. de nuestras percepciones y experiencias.

5.-Categorías del entendimiento: de: a) Cantidades; unidad, pluralidad, totalidad. B.-Cualidades; realidad, negación, limitación. C.-Modalidades; posibilidad, existencia, necesidad. d.- Relaciones; sustancia y accidente, causas y efecto, reciprocidad.

Epílogo: Entre principios y consecuencias

Kant no solo propuso una nueva teoría del conocimiento: nos mostró que conocer es siempre un acto humano, estructurado, limitado y activo. Pensar, actuar y juzgar no son compartimentos estancos, sino dimensiones de una misma racionalidad. Comprender a Kant es comenzar a entender los límites y las potencias de nuestra mente.

Pero tal vez lo más inquietante sea : que vivimos cotidianamente entre Kant y Bentham, nos guste o no. Entre el imperativo categórico y el cálculo de consecuencias, entre el deber por el deber y la utilidad del acto, entre la dignidad del sujeto y la maximización del bienestar.

 

domingo, agosto 03, 2025

La felicidad está en la búsqueda: dopamina, deseo y el lenguaje molecular de las emociones

 

La felicidad está en la búsqueda: dopamina, deseo y el lenguaje molecular de las emociones

¨Pues el futuro incierto está por venir con todo tipo de futuros; solo aquel al que la divinidad ha garantizado una felicidad continuada hasta el final puede ser llamado feliz¨

Solón ante Creso

DiarioTES - Javier G. Rendo on X: "El efecto de este receptor opioide es  muy marcado en las células nerviosas que transmiten el dolor, donde la  liberación de las sustancia transmisora del

 

H. Bergson propone que la felicidad, debido a su complejidad justifica su vaguedad, una forma de aceptar que cada uno la defina a  su manera. Lo de Solon es el error de creer que la felicidad está al final del camino, Miguel me regalo el 27 01 2010  el libro de E. Punset * EL VIAJE A LA FELICIDAD  Las nuevas claves científicas*  E. Punset.   En su libro también sugirió dejar la definición para más adelante, y aposto al estudio comparativo con la vida emocional de los animales, porque allí abundan pistas para nuestro viaje a la felicidad, abordando primero lo común y luego las diferencias.

La felicidad  es uno de  los universales siempre presente en nuestro ¨laboratorio de café¨ , Punset tiene una frase que nos lleva a una nueva visión , “la felicidad está en la antesala de la felicidad”.   Relata una anécdota que con su perra Pastora  aprendió acerca de la felicidad , su perra cuando sabía que iba a comer, tenía movimientos que expresaban una emocion importante, al comenzar  a comer la situación era totalmente distinta. Eso que era evidente encerraba cambios invisibles pero muy importantes que nos son exclusivos sino de grado en los distintos animales.

En el momento previo  se activaban en el hipotálamo los resortes del deseo, que  solo se encienden en la  búsqueda ,  en este caso, el acto de comer activa  los del placer. Esto estaba además  evidenciado la diferencia entre el deseo y el placer que se puede  experimentar en todos los órdenes de la vida cuya fundamentación intima se comenzó a conocer durante las últimas décadas, avalada por experimentos científicos  y que tienen que ver con ¨los ligandos¨ entre los cuales es fundamental la dopamina.

En los experimentos con ratas, se observó que, al bloquear la dopamina, perdían completamente el deseo de actuar, como diría Spinoza perdían el ¨conatus¨ , el esfuerzo inherente de cada cosa a perseverar en su propio ser, la fuerza vital que impulsa a cada individuo a mantener su existencia y aumentar su potencia de acción. Las ratas no comían ni bebían por voluntad propia y se morían. Sin embargo, si se les ofrecía directamente agua o soluciones azucaradas, sí experimentaban placer. El deseo estaba apagado, pero el placer básico seguía allí, pasivo, sin impulso. Esta diferencia entre deseo y placer es central para comprender la salud mental, la depresión y la adicción.

Lo que nos mueve, lo que realmente nos enciende, no es tanto la obtención del objeto deseado, sino la búsqueda misma. Esta ¨intuición¨, hoy, cuenta con respaldo neurobiológico: la dopamina no es la molécula del placer sino del deseo. Pastora la perra de Punset ya lo sabía.

La dopamina: actúa como el empuje vital, que se activa cuando imaginamos, cuando queremos, cuando perseguimos. No se trata de lo que ya tenemos, sino de lo que aún no conseguimos. Es por eso por lo que, al alcanzar una meta, muchas veces sentimos una extraña mezcla de satisfacción y vacío. El placer dura poco; el deseo, en cambio, se reinicia. Y con él, la vida sigue girando. Por supuesto no es el único efecto de la dopamina.

Candace Pert y el lenguaje químico del cuerpo: La  distinción entre deseo y placer se entrelaza con los descubrimientos de Candace Pert, neurocientífica pionera que identificó los receptores opioides en el cerebro. Pert demostró que nuestras emociones no son meros o solo estados subjetivos, sino procesos bioquímicos con soportes materiales: proteínas, péptidos, neurotransmisores y sus receptores. Su visión de las “moléculas de la emoción” cambió la forma de entender la mente. Emociones, pensamientos, estados de ánimo, todos tienen una expresión corporal, una trama molecular que los hace tangibles. La mente no está separada del cuerpo; es cuerpo en actividad compleja.

Su descubrimiento de los receptores opiáceos, la llevó a formular una perspectiva que se puede describir en términos de "tres mundos":

Mundo Físico: el descubrimiento de los receptores opiáceos mostró cómo las sustancias químicas en el cerebro, como las endorfinas, influyen directamente en  experiencias físicas, como el dolor y el placer.

El Mundo Emocional: las emociones están profundamente conectadas con la biología del cuerpo. Ella propuso que los neuropéptidos actúan como ¨moléculas de la emoción¨, moléculas circulan por todo el cuerpo, no solo en el cerebro, creando una conexión tangible entre lo emocional y lo físico.

El Mundo Espiritual:   espiritualidad , emociones y el cuerpo  interactúan ,  el bienestar está influenciado por la conexión cuerpo-mente-espíritu, y la ciencia debe considerar estas dimensiones para comprender plenamente la salud y la enfermedad. Sus "tres mundos" reflejan un enfoque integrador, que va más allá de las divisiones tradicionales entre cuerpo, mente y espíritu, y que ha influido en el campo emergente de la psiconeuroinmunología y en enfoques holísticos de la medicina.

¿Qué son los ligandos?

En este contexto, un ligando es cualquier molécula que se une a un receptor específico en una célula para activar o bloquear una señal. En el sistema nervioso, los ligandos incluyen:

  • Neurotransmisores (como la dopamina, serotonina, glutamato)
  • Neuropéptidos (como las endorfinas y encefalinas)
  • Hormonas (como el cortisol o la oxitocina)
  • Drogas exógenas (como la morfina, que imita a las endorfinas)

Candace Pert demostró cómo estos ligandos viajan por el cuerpo llevando información emocional. La dopamina, por ejemplo, no solo afecta el cerebro: modula incluso funciones inmunológicas y digestivas, reforzando su papel como puente entre emoción, cuerpo y conducta. Casi todos los ligandos, directa o indirectamente, modulan la actividad eléctrica celular. Algunos lo hacen abriendo canales iónicos de inmediato, otros lo logran más lentamente a través de cascadas químicas, pero el efecto final —especialmente en neuronas— suele ser una alteración en la excitabilidad eléctrica.

Creo que todos estarán de acuerdo que el sexo  es el escenario que ilustra mejor la danza entre deseo y placer .

El deseo sexual está fuertemente mediado por la dopamina: es lo que impulsa la búsqueda, la fantasía, el acercamiento. Pero durante el clímax, se produce una cascada de endorfinas y opioides naturales que generan placer intenso, más cerca de lo que identificamos como felicidad momentánea. Y, sin embargo, muchas personas reportan que la intensidad no está tanto en el acto como en la anticipación, en el juego previo, en la imaginación. Una vez más como dice Punset: la felicidad está en la antesala de la felicidad.

Epílogo :

La dopamina nos recuerda que buscar es vivir. Que lo que da sentido a la existencia no es el premio, sino el movimiento hacia él. Candace Pert nos enseñó que ese movimiento no es solo psicológico o espiritual, sino profundamente biológico: que cada emoción es una danza molecular entre ligandos y receptores.

Más que perseguir la felicidad como si fuera un punto fijo, deberíamos aprender a vivir en el deseo sin angustia, a saborear la búsqueda. No porque el placer no importe, sino porque sin deseo está demostrado, incluso el placer pierde validez. El deseo no es un lujo sino el conatus, la condición de estar vivos, la diferencia entre existir y simplemente durar. Más allá de la intimidad de moléculas de neurotransmisores, de cambios de potencial , de movimientos iónicos ,detrás del deseo y el placer, se encuentra una realidad más profunda y unificadora: la experiencia humana completa, donde mente, cuerpo y espíritu son una unidad inseparable.

sábado, agosto 02, 2025

De niños índigo a laboratorios sin control


 

De niños índigo a laboratorios sin control


Cacho, abuelo y observador atento, le preguntó a su nieto de cinco años qué creía que les había pasado a los dinosaurios. El chico, sin pestañear, respondió: “¿Qué pensás vos que les pasó?” La escena, más que tierna, revela una lucidez inusual: devolver la pregunta, poner en jaque al adulto, instalar el juego reflexivo como forma de respuesta. No fue el único caso. Miguel nos contó cómo su nieto Tomy, de apenas cuatro años, le pidió a la abuela que le sostuviera el pito mientras orinaba y luego que lo sacudiera. Lo notable no fue el pedido en sí —al fin y al cabo, biológicamente legítimo—, sino la naturalidad con la que articuló su necesidad, como quien da instrucciones .

Hace muchos años, Marcelo un niño de aproximadamente de 5 años nos asombraba hablando  de mecánica cuántica, teoría de la relatividad, de su posición acerca de la existencia de Dios,  y otras ¨nimiedades¨ por el estilo. Daniel nos citó algo acerca de los niños índigo, una especie de superdotados, que fueran nominados así a partir del trabajo :«Comprendiendo tu vida a través del color» de Nancy Ann Tappe, autoproclamada psíquica y sinestésica, quien decía percibir un aura índigo en algunos niños superdotados. Todo sin  evidencia científica.

Pero la admiración por la genialidad infantil tiene un reverso: la obsesión por clasificar, corregir y, eventualmente, diseñar la inteligencia. W. Shockley Nobel de física 1956, (junto a Bardeen y Brattain) por «sus investigaciones sobre ¨conductores y su descubrimiento del efecto del transistor¨, sostenía un efecto disgénico al aumentar la reproducción de los menos inteligentes, un maltusianismo de primer nivel. Como vemos algunos ¨genios¨ son gentes de cuidado.

No existe una definición universal para los superdotados, tampoco como y cuanto influyen factores genéticos y no genéticos. Si se sabe que si nos sobra o falta un cromosoma tendremos alguno de estos síndromes; Klinefelter, Down, Turner, Williams, Patau, SIA, …

¨El hombre que nace en un mundo ya ocupado no tiene derecho alguno a reclamar una parte cualquiera de alimentación y está de más en el mundo. En el gran banquete de la naturaleza no hay cubiertos para él. La naturaleza le exige que se vaya, y no tardará en ejecutar ella misma tal orden¨

                            El bondadoso Pastor anglicano T. Malthus ¨Ensayo sobre la Población

 

Esta semilla prospero en la eugenesia término inventado por F. Galton  primo de C. Darwin, para promover la supervivencia de los mejores, pero no se quedaron atrás personajes de renombre como  Winston Churchill, ​ Margaret Sanger, ​ H. G. Wells, Theodore Roosevelt, el Nobel Linus Pauling y muchos otros y por supuesto el  premio Nobel citado más arriba . Mengele sería expulsado por bruto del jardín de infantes de la carrera de eugenesia propuesta por estos notables personajes.

 

Hoy se publicitan resultados de manipulación genética con fines claros y también de los otros, sin que nadie se dé por enterado. Algunos científicos  no tienen límites, solo basta con recordar Hirosima y Nagasaki. Pero al margen de la utilidad de la energía nuclear, Chernobyl de por medio, se han puesto algunos límites en la actualidad. Tal vez no lo suficiente.  

 

En ciertos  laboratorios vaya a saber lo que ocurre,  Hoy con lo poco que sabemos de los laboratorios da para pensar y rogar que no se les escape ¨algo¨, por lo pronto se publicó que ¨editaron¨ a Lulu y Nana gemelas idénticas, vaya a saber que estarán editando ahora. 

 

Adenda  La sinestesia (del griego syn = junto y aisthesis = sensación) los sentidos se combinan de manera inusual ,por ejemplo: Ver colores al escuchar sonidos (sinestesia grafema-color o música-color).Percibir sabores al leer palabras. Asociar números o letras con personalidades o colores específicos. Es decir, un estímulo en un sentido provoca una percepción automática en otro.

viernes, agosto 01, 2025

En un mundo complejo, pensar bien empieza por saber cómo estamos pensando

 

En un mundo complejo, pensar bien empieza por saber cómo estamos pensando

Tarde en el laboratorio de café en lo de Marta. Miércoles, día de señoras, pero igual dijimos presente. Entre el café y el salpicón de preguntas, Carlos trajo el “vano crítico” y de ahí se desplegaron los números: naturales, reales, imaginarios… hasta llegar al juicio de Simpson. Miguel apuntó a los aciertos y errores en juicios por jurado.

En cada profesión, notamos, se piensa distinto. En ingeniería, se va de la causa al efecto: proyectar, anticipar, como en el cálculo del vano crítico y.... En medicina, se piensa en reversa : síntomas, diagnóstico. En abogacía, el defensor parte de la conclusión: construir la historia que la sostenga.

Son estrategias que se combinan, sí, pero cada profesión  primero o prioritariamente desarrolla un tipo de pensamiento..

 

Recordé el algoritmo COMPAS por su sesgo étnico y por supuesto el caso Simpson, el cual fue paradigmático de la combinación de sesgo étnico y  de falacia narrativa. La mayoría del jurado era afroamericano y junto al aporte falaz de del abogado defensor fue declarado en 1995  “not guilty” por el asesinato de su exesposa Nicole Brown y su amigo Ronald Goldman. Sin embargo, en 1997, en un juicio civil que requiere  “preponderancia de la evidencia”, fue hallado responsable y se le ordenó pagar millones de dólares a las familias.

Lo de sesgo étnico tiene que ver con  el jurado y en el algoritmo COMPAS  por quienes lo hicieron, lo de la falacia argumentativa se refiere a que no son verdaderas pero que lo parecen, son muy convincentes, aunque lógicamente inadmisibles. Pero esta advertencia no impide que los ejemplos cotidianos sean muy numerosos y lo grave es que los disfraces que usan pueden ser muy ingeniosos y los resultados muy funestos.  En relación con O. Simpson además se utilizó a su antojo la probabilidad y su trascendencia fue tan importante que:

 

¨En el diario Philadelphia Inquirer, el matemático John Allen Paulos (autor del recomendable libro El Hombre Anumérico) le dedico un artículo expresando  como utilizo y manipulo las estadísticas el abogado defensor de Simpson,  acusado del asesinato de su mujer y de su acompañante expresando lo siguiente:

"Además de la desagradable sensación producida por el folletín Simpson, ha habido muchos ejemplos de lo que podríamos llamar estaticidio. Permítaseme empezar por un estribillo repetido continuamente durante el proceso por el abogado Alan Dershowitz. Este hombre afirmaba que, puesto que menos del uno por mil de las mujeres maltratadas por sus compañeros mueren a manos de éstos, los malos tratos producidos en el matrimonio Simpson no tenían que ver con el caso.

Aunque las cifras son correctas, las palabras del señor Dershowitz son de una incongruencia apabullante; no tienen en cuenta un hecho ineludible: Nicole Simpson murió de muerte violenta. Dadas ciertas suposiciones fácticas razonables de homicidio y malos tratos conyugales, se puede ver fácilmente, empleando el teorema de Bayes, que, si un hombre maltrata a su mujer o novia y ésta muere asesinada después, el vapuleador es el homicida más del 80 % de las veces.

Así pues, estaba matemáticamente justificado, a falta de otros indicios, que la policía sospechara inmediatamente del señor Simpson. No estoy defendiendo en modo alguno la derogación de los derechos de nuestra cuarta enmienda; me limito a puntualizar que señalar con el dedo al señor Simpson no era, tal como estaban las cosas, ilógico, ni fuera como sostenía el defensor una muestra de racismo".

Así cubrió CNN la persecución de película a O.J. Simpson qué duró 45  minutos en 1994 | CNN Larry King reportó para CNN cómo se desarrolló la persecución de la Ford Bronco blanca que conducía O.J. Simpson el 17 de junio de 1994. O.J. Simpson se subió a una Ford Bronco blanca, recorrió una interestatal de Los Ángeles y provocó uno de los eventos más vistos en la historia de la televisión.

¿Serían frecuentistas o bayesianos los miembros del jurado?

El abogado había expuesto que según los datos del FBI en 1992 que un marido o novio abusador continuara hasta el asesinato solo se daba en 1 entre 2500 casos, es decir que pocos abusadores continúan hasta matarlas.

Esto pareciera ser verdad, pero el planteo no es el correcto, además de la importancia de la probabilidad previa, es importante saber que el 90 % de todas las mujeres maltratas y asesinadas lo fueron por su abusador lo cual si es un dato relevante.

La defensa: Conjuga  narración y estadística verdadera... y tramposa Repito ,durante el juicio, el abogado de Simpson afirmó que solo 1 de cada 2500 hombres que abusan de sus parejas terminan asesinándolas. Según ese razonamiento, aunque Simpson hubiese maltratado a su esposa, la probabilidad de que la hubiera matado era bajísima. ¨El número¨ era correcto.

El numero era correcto:  ,el problema era la pregunta. Lo que el jurado debía evaluar no era: “¿Cuántos abusadores cometen asesinato?” Sino: Lo que debía evaluar  era: “Dado que ella fue asesinada, ¿Cuál es la probabilidad de que haya sido su abusador?”

Es aquí donde entra en juego el Teorema de Bayes, cuya fórmula matemática que nos permite actualizar nuestras creencias ante nueva evidencia. Bayes nos enseña que no basta con conocer una probabilidad aislada; hay que saber cómo cambia esa probabilidad cuando se incorpora un nuevo dato. Aun cuando  la mayoría de las veces lo usamos sin saber o no, lo usamos porque  nuestro cerebro es bayesiano . Lo de teorema me recuerda cuando a Cacho le pregunto la profesora acerca de Thales y pretendió inútilmente esconderse detrás del gordo Maciel. Tranquilo Cacho tu cerebro bayesiano no te pide ,actúa sin permiso.

El dato relevante: Estudios muestran que cuando una mujer abusada es asesinada, en el 90 % de los casos el asesino es el mismo que la maltrataba. Esa es la probabilidad que importa. Usando el Teorema de Bayes, matemáticos como John Allen Paulos demostraron que, en contextos como el de Simpson, la probabilidad de que el abusador sea también el asesino supera el 80 %, incluso si solo un pequeño porcentaje de abusadores llega a matar.

El argumento del abogado, aunque basado en un número verdadero, comete una falacia bayesiana: confunde la dirección de la probabilidad condicional.

El juicio: Es aquí donde surge una de las preguntas a hacer acerca de la acción de los jurados: en este caso es;  ¿piensan los jurados como frecuentistas o bayesianos? En general, los jurados —como la mayoría de las personas— piensan en frecuencias. No ajustan a  sabiendas sus creencias a la luz de nuevas evidencias. Por eso, datos como “1 en 2500” pueden sonar definitivos, aunque sean irrelevantes. Un razonamiento bayesiano, en cambio, parte de una ¨probabilidad previa¨ y la modifica cuando aparece un nuevo indicio. Esa es la diferencia entre contar historias y entenderlas.

Epílogo:

Todos estamos invitados a la alfabetización estadística y al pensamiento crítico, en un mundo donde la información (y la desinformación) se propaga rápidamente y  la estadística es un arma de doble filo .Lo más inquietante de este caso no es solo la absolución de Simpson, sino el modo en que la estadística puede ser manipulada, incluso con cifras verdaderas. Tal como ya nos  advertía Nassim Taleb, las probabilidades mal entendidas pueden generar decisiones trágicas.

El juicio por jurado y el “velo de ignorancia” de J. Rawls comparten una idea clave: ¨Nadie debe hacer o aplicar las reglas sabiendo si le beneficiarán o perjudicarán¨. Rawls propone imaginar que no sabemos qué rol tendremos en la sociedad (acusado, juez, rico, pobre), para que elijamos principios justos para todos. El juicio por jurado refleja esto al poner la decisión en manos de ciudadanos comunes, iguales entre sí y al acusado, lo que favorecería  la imparcialidad. En Argentina, este sistema busca acercar la justicia a la ciudadanía y limitar el poder exclusivo de los jueces. Si bien enfrenta desafíos (educación, prejuicios, desigualdad), representa una apuesta democrática por una justicia más equitativa, participativa y legítima.