I- ESTETICA Y ANALITICA TRASCENDENTAL
Tarde en el laboratorio de café, y Nacho dice ser "estético" habla de su buen gusto,
pero Don Immanuel nuestro invitado va en
profundidad y nos aclara que está
hablando de su propia naturaleza constitutiva, que ser
"estético" es, en realidad, la condición humana fundamental. Recordemos
la escena: el café, el calor de Corrientes
afuera y, adentro, y el invitado que pretende y lo logra darnos una síntesis de su visión…
Sin la
Estética Trascendental, no solo no habría belleza y
muchas cosas ,según su visión. Nos enseñó que no vemos el mundo "tal cual
es" (el esquivo noúmeno), sino que lo filtramos a través de nuestra
propia estructura. La Estética Trascendental no es una rama del arte; es
el sistema de coordenadas de nuestra sensibilidad. Antes de que podamos pensar
en una molécula, en un paciente o en un verso de Borges, nuestra mente ya
aplicó el Espacio y el Tiempo.
Nos asegura
que, sin estos moldes, la realidad sería una "rapsodia de
sensaciones" caótica, un ruido blanco, color que
tanto le gusta a Nacho, donde nada tendría lugar ni momento. Por eso,
cuando decimos que algo es estético, estamos reconociendo que ha pasado por el
tamiz de nuestra percepción y que es lo
que hace que el universo sea habitable para nosotros.
Pero la
Estética sola es "ciega", necesita de la Analítica Trascendental. Si la Estética nos entrega el
"brillo del río Paraná" y el "calor del sol de la tarde", de esa tarde de café ,la Analítica es la que
pone el orden. Es el entendimiento el que, mediante las Categorías, toma
esos datos y nos dice: "Esto es agua", "Esto es vida",
"Esto es una causa y aquello un efecto".
La
Analítica suma la lógica al ¨fenómeno¨. Es el
procesador que transforma la intuición en conocimiento. Sin ella, percibiríamos
formas bellas, pero seríamos incapaces de comprender su significado o su
permanencia. Parecido al expresionismo que nos comente Miguel y…
Lo que Nacho intuye cuando
defiende "lo estético" es ese momento sublime donde la Imaginación
la hija de la Estética y el Entendimiento el hijo de la Analítica deja
de pelear por definir las cosas y se ponen a jugar. En ese instante, el
"Yo" , es la Apercepción Trascendental, se siente en casa, en
perfecta sintonía con el mundo.
Si la Estética
nos dio el escenario y la Analítica nos dio las leyes, la facultad de
Juzgar ,la tercera critica, la del juicio de Don Inmanuel es el puente,
el "pegamento" final que hace que Nacho no solo entienda el mundo,
sino que se emocione con él
Conclusión
Para Nacho y para el resto de los mortales,
lo "estético" no es un barniz superficial; es nuestra infraestructura
primaria. Sin la Estética Trascendental, la belleza y la realidad no
tendrían ni "dónde" apoyarse ni "cuándo" suceder. Somos
nosotros los seguidores de Don Inmanuel quienes le prestamos al universo el
escenario de las Intuiciones Puras: el Espacio como forma del
sentido externo y el Tiempo como forma del sentido interno. Fuera de
esta sensibilidad, el objeto es un Noúmeno (la cosa en sí), un misterio
mudo e inaccesible. Pero la percepción es solo el umbral. Para que ese
caos de sensaciones se convierta en experiencia, está la Analítica
Trascendental activando con
precisión : Los Conceptos Puros (Categorías): Son los 12 moldes a
priori que clasifican la realidad. Se dividen en cuatro grupos esenciales: Cantidad
(Unidad, Pluralidad, Totalidad), Cualidad (Realidad, Negación,
Limitación), Relación (Sustancia/Accidente, Causalidad/Dependencia,
En
definitiva: Ser estético es aceptar
que somos los arquitectos de nuestra propia realidad, y que la belleza es el
premio que recibimos cuando nuestra sensibilidad y nuestra lógica logran, por
un momento, bailar en el mismo tono.